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sábado, 30 de julio de 2011

... Y seguimos hablando.

Hace unos días me toco vivir una experiencia inolvidable. Delante de casi 100 personas me tocó reconocer que iba a dejar de hablar para empezar a escuchar. Los que estabais conmigo en Bogotá seguro que lo recordáis: ¡Bendita tarea!

A partir de ese momento empecé a darme cuenta de la cantidad de momentos que me he perdido en mi vida. Empezando por no aceptar la realidad en la que encontraba al no dejar que mi cabeza escuchara nada mas allá de mi discurso, de mis ideas fijas, de mis juicios. ¡Cuànto tiempo consumido!, ¡Cuánta energía malgastada!, ¡Cuánta información perdida!

Esta semana me toca hablar y dejar por escrito en este post la cantidad de sorpresas que me he llevado. Empiezo por concatenar un par de noticias. La primera tiene que ver con la declaración de hambruna en Somalia por parte de Naciones Unidas y la segunda con el coste de rescatar a Grecia por segunda vez. Lo que he escuchado se resume en la siguiente pregunta: ¿Qué le urge más a este mundo rescatar una economía o salvar vidas?. Me temo que no me atrevo a responder a esta pregunta porque me echaría a llorar. Y no serian lágrimas de tristeza.

Otra sorpresa. El partido perdedor de las ultimas elecciones municipales en España, actualmente al frente del ejecutivo, decide convocar elecciones generales anticipadas el 20 de noviembre - fecha que coincide con el aniversario de la muerte del dictador Franco. Resumo lo que he escuchado con otra pregunta: ¿Merece la pena apelar a un juego palabras -en este caso de fechas- para revolver la memoria histórica con fines políticos? La respuesta me la ahorro porque la
clase política en España se autocalifica con cada actuación. Y ahora si derramo lágrimas de tristeza.

La mayor de las sorpresas tiene que ver con el cansancio. ¿Alguna vez os habéis preguntado el porqué de que vuestras expectativas no se cumplan?, ¿Por qué la realidad no me devuelve lo que yo esperaba?
En mi caso ha sido una pregunta recurrente. Ahora descubro al dedicarle más tiempo a observar y a escuchar que a hablar, que la realidad siempre me puso la respuesta adecuada, fui yo el que siempre escuchaba mis pensamientos y nunca dejaba hablar a la realidad. Ahora entiendo que siempre hay información en cada desdicha, un aprendizaje en cada pena, una lección en el presente. Escuchar depende de cada uno de nosotros, la información siempre estuvo ahí fuera. Al final va a ser verdad aquello de los Expedientes X: "The truth is out there"...
La information siempre está ahí fuera, la "verdad" la construye cada uno tamizada por la vivencias que llevamos dentro. Y cada uno la suya.
¿No será que no me tocaba?, ¿No será que no podía haber premio para el que nunca ha aprendido del fracaso?, ¡Qué arrogancia pensar que la realidad mancilla mis expectativas! Y ahora derramo lágrimas de alegría.

Vuelvo a callar. Seguimos escuchando...
Quantum Markethink - El blog de Bernardo Crespo, Actualizado en: 1:19 a. m.